- Son demasiado públicos. No sé por qué no me gusta eso. Tal vez soy tímida :-)
- Mucha gente siente la obligación de publicar periódicamente y el no ser escritor profesional más hacerlo por obligación es una receta bastante buena para escribir textos poco relevantes. Así que, si en algún momento se me pasa la oleada literaria, habrá menos actualizaciones. ¿Para que invertir mi tiempo y el suyo en un sinsentido?
- ¿Tengo que inmortalizar mi pensamiento? Mmm, eso me parece demasiada responsabilidad. No es que sea una loca esquizofrénica que cambie a cada rato, pero mi cerebro es como una procesadora de jugo: le meto más cosas, cambia el gusto del jugo a veces sutilmente, a veces sustancialmente. Como sea, a mis 27 años ya pasé algunas crisis existenciales y me topé con gente de lo más diversa que me ayudó a replantearme, y como resultado elegí a conciencia ciertos valores que me guían. Por lo demás, no crean que mi letra está marcada a fuego.
- Viajar es uno de mis principales motivadores. La gente es uno de los más importantes disparadores. Amo la comunicación, amo tratar de entender, pero eso no significa que domine este arte. Es medio peligroso hacer comentarios sobre las diferentes culturas porque sin duda haces hincapié en las diferencias (porque si no nada te llamaría la atención). El peligro es parecer irreverente, discriminatoria o ignorante. Sólo sepan que el último adjetivo es el único que me define. Amo la típica frase “sólo sé que no sé nada”. Espero que nadie se ofenda y compartan diferentes interpretaciones de la realidad conmigo.
OK, OK, tengo que admitirlo. Perdí. Siempre dije que no iba a tener un blog y, a decir verdad, todavía no estoy convencida. Hacer público mi pensamiento no me entusiasma. Será que si bien pertenezco a la generación Y que ama estas cosas, yo le pegué en el palo a la generación X, mucho más reservada y pesimista si se quiere. Por mi parte, prefiero la interacción, el cara a cara seguramente porque nunca paro de pensar y analizar cosas (a veces cualquier cosa, nimia, puede ser objeto de mi análisis... cada uno tiene su forma de perder el tiempo, vio? :-) y hablar es mi forma privilegiada de analizar temas complejos. Si sos capaz de expresarlo es porque organizaste ideas, estructuraste un pensamiento. Así es que amo hablar y cuando no lo hago es porque mis neuronas tienen problemas para interconectarse y no es buen síntoma.
Todo esto no explica por qué, de repente, después de años de rebelión, accedí a crear un blog y a la posibilidad de que desconocidos me lean. Es simplemente por tres motivos:
1) viajar siempre motivó los pensamientos más locos en mi y mis ganas de compartirlos.
2) Cada vez que viajo mando mails (más de diez años atrás mandaba cartas inclusive... creo que eso denuncia mi edad) y esta vez estoy recibiendo feedbacks tan lindos que me hacen sentir en casa aún a miles de kilómetros de distancia.
3) Soy pésima armando grupos de mail para compartir lo que escribo. Totalmente desorganizada.
Por una razón puramente práctica el blog parece ser útil.
Así que amigos, amigas, sigamos intercambiando ideas por este medio y los demás que todavía no conozco, resolvamos ese punto, sólo preséntense. :-)
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