martes, 25 de mayo de 2010

Playa India: la máquina del tiempo



¿Que es lo primero que se les pasa por la mente cuando piensan en playa? A mi se me mezcla la imagen de una superpoblada playa argentina (con gesto de disgusto en mi cara) con paraíso caribeño (fantasía, porque nunca estuve –todavía-). Cuestión que mi ideal de playa es: arena suave, mar calido con aguas cristalinas (mejor si es con pececitos de colores), viento constante y sombra disponible, y desierto (personas a 50 metros no me molestan). Por lo contrario evito rotundamente playas donde tenga que dedicar largos minutos para encontrar un hueco para sentarme, o todos a mi alrededor tengan cuerpo de modelos (no voy a la playa a deprimirme!), o me rostice por el calor y quede roja a los diez minutos.

Su concepto de playa pude diferir cuantitativamente (ya se que es medio raro usar esta palabra acá, pero me refiero a que pueden amar justamente lo que yo odio o a la inversa) pero en esencia, cualitativamente le asignamos el mismo tipo de características.

En India, “playa” es una dimensión desconocida, es adentrarse en la maquina del tiempo, es... ¿que es estooo???

Habiendo ya cumplido 5 meses por estos pagos de subcontinente rodeado de agua, tengo en mi haber varias experiencias de playas locales, entre ellas: la mas western y católica Goa, las súper conservadoras playas de Chennai y alrededores, la “salvación” de los resorts y una playa de Kerala, conservadora (en zona musulmana) pero con libertades que el turismo permite (debe ser onda: “ofendes nuestra cultura pero también alimentas esta industria turística”).

¿Que es “playa” para el ciudadano indio promedio?
Para mí, la mejor definición seria “una kermes de principios de siglo XX”.

1) A la playa se va con ropa y si te querés bañar, también lo haces con ropa (los hombres suelen romper la regla con unos calzoncillos).

2) ¿Nadar? ¿Por que? La mayoría solo se adentra en el mar solo hasta el punto donde las olas cubren las rodillas. La diversión pasa por tomarse de la mano de tu amiga (si sos mujer), amigo (si sos hombre), mama (si sos pequeño), o toda la familia reunida tomada de la mano. Luego, cuando la ola se aproxima, la gracia esta en no caerse, o chapotear en la arena y ocasionalmente hacer guerra de arena.

3) Durante todo el día pero fundamentalmente por la tarde, el principal divertimento son los juegos / stands. Podes dispararle a unos globitos, revolear aritos, comprar baratijas o snacks (indios por supuesto, como por ejemplo chilli empanado... probé un poquitito ultra chiquito y es un suicidio). También podes subirte a un caballo y te llevan a dar una vuelta despacito o pagar para que un loro te diga tu suerte (a principios de ano uno me dijo que voy a casar este ano, viajar por todo el mundo y tener mucho dinero... simpático el bicho ;-)

4) Cuando el sol se va, pero antes de que sea inapropiadamente tarde (antes de las 8,30 o 9) es EL lugar para encontrarte con tu novio. No hacen nada, solo se sientan ahí, pero eso ya es, per se, incorrecto así que tiene un gustito a “indebido” que hace que la playa este superpoblada a esa hora (igual la playa siempre esta súper poblada... como todo el país).

5) Otras actividades clásicas: pasear tomados de la mano (los nenes con los nenes, las nenas con las nenas), sacar fotos (son siempre iguales, se para toda la familia junta y duritos, sin sonreír), sentarse o quedarse parados mirando.

¿Que pasa si metes una turista occidental con bikini en ese contexto?

Te sentís más observada que la Jolie y Pitt juntos. Principalmente los grupos de amigos se reúnen a tu alrededor a observar esa cosa extraña que esta ahí (o sea, vos). No les molesta que estrés ahí, simplemente les generas mucha curiosidad, y no la ocultan.

¿Cuantas veces querés pasar por esa experiencia?

Una alcanza y sobra.

¿Ya la viví?

Si

¿Nunca más volví a la playa?

Si, seguí intentando en otras playas y en los resorts.

¿Cual es la diferencia con un resort?

No hay indios (excepto algunos con mucho dinero que pagan para interactuar extranjeras). Nos reunimos la gente rara para ignorarnos mutuamente y seguir con nuestras extravagantes costumbres de (cuasi) desnudarnos, tomar sol, leer, y nadar hasta no hacer pie por lo menos.

¿Cuantas veces podes hacer eso?

Un par... también se vuelve aburrido ir siempre a tu mismo rectangulito de 50 metros de playa... en el fondo, es como una pileta.

Otra versión de resort son algunas playas turísticas como (algunas) en Goa, Varkala en Kerala y seguramente habrá mas que no conozco. La principal ventaja de estos lugares es, más allá de la playa, la comida. Donde hay extranjeros hacen comida occidental y entienden la diferencia entre su “no picante indio” (con chilli y otras sustancias que deberían estar prohibidas) y “no picante western” (es decir, no picante). Así que si... cada vez que vamos a estos lugares nos traemos un par de kilos (que seguimos acumulando porque la ropa india nos lo permite) y una sonrisa enorme.

¿Entonces, que voy a hacer a las típicas playas indias?

Voy a disfrutar de los contrastes, de los colores, de la gente. Me gusta sacar fotos y simplemente caminar (con ropa, claro) porque es común que se acerquen a charlar con vos, especialmente los mas jóvenes que como están con sus amigos se animan mas. El otro día hicimos intercambio de “bailes”. Ellos bailaron algo (al estilo Backstreet Boys) y después nos pidieron a nosotras.

También me saco fotos con la gente. No se por que pero antes siempre decía que no al pedido de sacarme una foto. Seguramente alguien me habrá dicho (fuiste vos, ma?) que pueden usar tu cara para ponerla en una pagina porno en la web y lo creí... Pero el tema es que esta gente es muy linda e inocente, y en un solo día mas de diez personas pueden pedirte una foto en sus diferentes versiones (foto de vos sola en general, o con sus hijos, o con su hermano) así que ahora me divierte mucho mas interactuar con ellos: nos terminamos sacando fotos todos juntos.

También a los niños les encantan que los fotografié, así que lo hago y después se entusiasman viéndose en la pantallita. La gente mayor es aun más linda: se ríen mucho cuando se ven y para mí es maravilloso, porque no tengo muchas formas de relacionarme con ellos sin un idioma en común, así que al menos nos reímos juntos. Ahh, lo mas gracioso es que están siempre sonrientes y con ojos vivarachos hasta el momento de posar para la foto. Ahí se ponen serios y paraditos derechos para la foto (¡todo lo contrario que para nosotros!)

Y la otra cosa forma que encontré para relacionarme es con los vendedores ambulantes. Hace muchísimo calor y esta gente se la pasa caminando cargados de cosas. No me la paso comprando cuando objeto me ofrecen, pero algunas veces es claramente notoria su necesidad. El otro día una mujer me siguió como una cuadra para venderme unos collares. No se por que, yo no era la única turista, pero ni siquiera se acerco a las chicas ni a las otras turistas a la que intente derivarla (si si, a veces es divertido ser mala J ). A mi me parece horrible la reacción de la mayoría de los extranjeros que los ignora, o los maltratan o les gritan para que se vayan. En general intento responder que no o probar algunas otras infructuosas pequeñas conversaciones. Volviendo al caso del domingo, esta mujer claramente no había vendido nada durante el día y me estaba queriendo vender casi todos sus collares a un precio insignificante. Finalmente nos hicimos amigas de sonrisas, le compre un par y durante el resto del día apareció de nuevo a saludarme. Ahí le mostré como me quedaba su collar y cuando nos sacamos una foto juntas note que estaba embarazada de 5 meses! (con sari pasan desapercibidas a veces). Cuando nos íbamos me saludo a lo lejos y estaba en cuclillas al lado de la calle con su hijito de unos cuatro anos desnudo jugando con ella y su marido. La verdad esta gente es muy linda porque se percibe su cordialidad y que tienen valores como el trabajo (no son ellos quienes piden limosna). Espero que el dinero de esos collares sea significativo para ellos...

Por ultimo, otras versiones de playas:

Las que están en la ciudad donde vivo, Chennai. Si las aguas están contaminadas, no lo se. Deberían, porque esta ciudad esta tapada de basura en todos lados, pero por otro lado siguen teniendo muchos peces e inclusive grandes tortugas que vienen a desovar aquí, y según tengo entendido las tortugas solo nadan en aguas limpias.

En la ciudad hay unos tres tipos de playas:

- Las mas centrales, que congregan la mayor cantidad de gente durante el amanecer (los indios son muy madrugadores), las tardes y fines de semanas y están llenas de puestitos con comida y juegos y periódicamente arman escenarios para la celebración de fechas especiales.

- Las mas aisladas, algunas en zonas residenciales, con menos gente. Una vez fuimos por la noche a buscar tortugas con una organización que las protegen. Aparentemente la pasan mal porque los botes de los pescadores lastiman sus aletas, así que ellos se ocupan de recuperar a las malheridas.

- Las mas sucias... ¡que experiencia caminar por ahí! Si están comiendo, dejen el plato a un lado antes de seguir leyendo:

Yo vivo casi al lado del mar (no, no me preocupan los tsunamis, estoy en un 3 piso :-P ) y lo que mas disfruto es ver el mar desde la ventana. Ocasionalmente voy a la playa, pero lo cierto es que esta tapizada de basura y es muy caluroso este clima.

Cuestión que un día, en lugar de caminar hacia la derecha, que ya sabíamos que es una zona residencial muy bonita, caminamos hacia la izquierda. A los pocos minutos empezaron a aparecer sobre la arena humildes casitas de paja (¿?, no se de que estan hechas), al lado de pequeños botes pesqueros multicolores, y gente sentada por todos lados, en cuclillas. Seguimos caminando, esquivando la basura que ocasionalmente aparece (ya nos acostumbramos a eso) y observando a los cuervos que andan buscando alimento por ahí. Con el correr de los pasos, el terreno fue transformándose en algo aun mas sucio... una especie de bosta (¿?) esparcida primero, ocasionalmente, y luego cada vez en mayores cantidades, empezó a rodearnos. Nervan, Aygul y yo caminábamos en silencio, cada una absorta en sus pensamientos. En mi cabeza, mujer de ciudad, estaba intentando descifrar que tipo de animal podría generar semejante bosta: muy grande para cuervo, muy chica para vaca. Además demasiada variedad de colores y formas. ¿Perro? Mmm, no hay tantos perros por acá para semejante producción. Además, ¿que comen estos perros? Mi atención estaba cada vez mas dividida entre intentar evitar pisar estos montículos, caminar rápido, y pensar acerca su origen. De a poco empecé a prestar atención a un detalle más. Había gente que de vez en cuando se cruzaba en mi camino en dirección al mar y se sentaban en cuclillas en las olas. Uno, dos, tres... no llama la atención. ¿Cuatro, cinco, seis?? ¿Por que todos hacen eso?? Ya se que no soy buen detective, pero es que cuando no estoy buscando algo, no lo encuentro ni aunque lo tenga frente a los ojos. Me cayo la ficha cuando ví a un nene chiquito que ni se esforzó en acercarse a las olas. Ahí me cerró todo: ¡estas casitas no tienen baño! (y ellos no tienen vergüenza). Pase caminando rápido para no incomodarlo (que loco, ¿no?, yo me sentí incomoda en lugar de el... imaginate... es como entrar en el baño de alguien como si nada... muy inapropiado de mi parte). Poco después me pare en seco. Aparentemente los cerebros de Nervan y Aygul habían atravesado el mismo proceso. Y ahí estábamos, en una situación bastante compleja: rodeadas de (perdón la palabra) mierda, sin poder salir de la playa, con solo dos opciones, retroceder, o seguir adelante. Aygul votaba por volver, yo vote por seguir adelante. Al fin y al cabo, volver significaba sufrir por lo menos una hora mas lo mismo (si... un montón de tiempo nos llevo avivarnos... no siempre soy inteligente para entender cosas que jamás se me pasaron por la cabeza). Seguir adelante tenia la ventaja de contar con el azar como aliado: por ahí en poco tiempo mas terminaba la aldea de pescadores. Finalmente seguimos adelante, casi corriendo entre la mierda, jugando a no pisarla (por suerte no perdí... menos mal) y fuimos suertudas porque en pocos minutos mas el paisaje cambio.

Como sucede después de estas grandes y traumatizantes experiencias, Nervan, Aygul y yo decidimos no volver a hablar o pensar al respecto (Nervan también borro de su mente nuestra experiencia en Tirupati...). Solo decidimos instaurar un decreto para que las nuevas generaciones de trainees acaten si mayores explicaciones: “nunca vayas a tu izquierda” y rezar para que la aldea de pescadores no se extienda hacia nuestra casa, al menos no durante los próximos 6 meses que estaremos por aquí.

La verdad, creo que India no es muy diferente a lo que, lamentablemente, podemos encontrar en nuestro país. Tal vez aquí es imposible no verlo, y en Buenos Aires todavía tenemos algunos pequeños reductos que nos permite ignorarlo. Pero en realidad la falta de educación y medidas básicas de higiene están aquí como en nuestras villas miseria. Y las consecuencias se notan en la cantidad de enfermedades de podes contraer fácilmente acá.

¿Que hacer? No lo se, pero mientras parece que India en las ultimas décadas va mejorando el nivel de vida de su población, en nuestro país vamos aumentando el tamaño de nuestros grupos sociales mas desprotegidos. Bastante shockeante para aquellos que tienen una imagen de India asociada a pobreza, ¿no? Ya no somos tan distintos.

PD: Este blog no responde a mis consignas para poner las fotos en el lugar apropiado en forma bonita así que para evitar refunfuñar decidí compartir con ustedes un álbum en Picassa (picassa me trata mucho mejor J).

Son fotos de nuestro breve paseo por Mahabalipuram, muy cerca de Chennai, con sus respectivas explicaciones.

http://picasaweb.google.com/anakers/Mahabs02?authkey=Gv1sRgCKvL94ewtIvSYQ#

sábado, 15 de mayo de 2010

Día de shopping


Finalmente, después de cinco meses en India, tuve mi primer día de compras al estilo local. Me asustaba un poco el intentarlo, por el peligro de caer en la tentación de evaporar mi sueldo, pero como este mes recibimos un aumento (nuestras plegarias fueron oídas) decidimos darle un curso interesante. Sabia decisión, sino ¿de que otra manera uno puede experimentar el sentirse una mujer india si no es poniéndose en el lugar de ellas en uno de los momentos que mas placer le da a las mujeres de todo el mundo??
Como no podía ser de otro modo fue bastante diferente a ir al Alto Palermo aunque siempre es agotador.
Primero fuimos en busca de “alhajas”. Es una zona con numerosos locales de por lo menos tres pisos cada uno, especializados en diferentes ítems: oro, plata o diamantes, o tobilleras, anillos, collares y otros aditamentos claramente indios. Cieeeentooos de piezas por todos lados.
Mi motivación era comprar solo una tobillera de plata, Nidhi quería varias cosas, Nervan no queria comprar nada y Aigul creo que no había planificado. Imaginen cuatro mujeres que se acompañan mutuamente con diferentes objetivos... ¿Resultado? Todas compramos casi podría decir, por mayor. Hacer tiempo ahí adentro mientras la otra decidía significaba un nuevo objeto en nuestro haber (y resultado negativo en la tarjeta, pero sarna con gusto no pica). Por mi parte me enamore de una tobillera, un anillo y unos aros y una cosa que no se para que sirve (pero era taann hermosa) por lo que me contuve y no la compre (se pone en el cinturón para poner las llaves según entendí). Las chicas compraron otro tanto y hasta Nervan y Aigul se hicieron agujeros extra en las orejas.
Ser espectadora de esto último fue divertido, y no solo por las caras raras que puso Nervan, sino por el lugar reservado para estos menesteres. Imaginen el local, primera categoría, cuatro pisos de mostradores exigiendo la mercadería. Subís al ultimo piso y lo recorres hasta el final. Justo en la esquina, detrás de un biombo, te encontras con un espacio de aproximadamente dos metros por dos metros y ahí adentro dos señores sentados en el piso al lado de herramientas y un soplete. Ellos son los artesanos y están ahí para realizar cualquier modificación que solicites al momento de la compra. Por ejemplo, te compras un collar pero lo queres mas corto, entonces vas con todas las mujeres de tu familia (porque parece que siempre se mueven en grupo para estas decisiones) y todas juntas se sientan en el piso, sobre una alfombra enfrente del artesano, y observas como trabaja mientras verificas si es lo que querías. Estos mismos caballeros son los que hicieron los agujeros en las orejas de las chicas. Posiblemente también hagan otro tipo de piercings, como en la nariz, porque es tradicional en algunos estados que las mujeres al casarse se coloquen un arito.

Primero seteemos la importancia de las alhajas en esta cultura. No estamos hablando de pequeños objetos de decoración personal que nos hace felices pero que si son muy valiosos no usamos casi nunca porque en Buenos Aires te desaparecerían en un instante. No estamos hablando de objetos que consideramos lindos pero que, en general, ninguna es demasiado experta al respecto y sabemos de la calidad de los mismos mas bien guiadas por el precio, u objetos que heredamos de otras generaciones que tenían estos símbolos de estatus en la mas alta estima (esto es solo una opinión personal o ustedes también lo viven así?). Acá, un pedazo de oro ornamentado en una forma estética, tiene un valor que sobrepasa el aspecto monetario o de status. Es, si se quiere, el seguro de vida e independencia de las mujeres indias. Bastante importante, ¿no?
Básicamente, estos negocios venden piezas para el momento más importante en la vida de cualquier mujer india, su casamiento. Cuanto más pesadas, elaboradas, con mayor cantidad de piedras preciosas y de los materiales más puros y nobles, mejor. Por ejemplo, a mi me encanto un pequeño colgante de diamantes, delicado, que no llama la atención, pero valuado en 2000 dólares. Imaginen entonces, que una novia puede llevar encima el valor de un departamento en un barrio de Buenos Aires en su día de bodas. En el poco probable caso de una separación, esas joyas son su propiedad, significan tal vez la única fuente de sustento.
Esto también significa que tener una hija mujer representa un esfuerzo monetario extra, dado que son sus padres los que costean estos gastos.
Los hombres en cambio tienen que asegurar la casa en la que van a vivir, pero en muchos casos simplemente la mujer se muda con la familia de su recién estrenado esposo, por lo que no significa un gasto.

Es increíble durante los fines de semana porque están repletos de mujeres comprando continuamente con criterios estéticos sumamente diferentes a los nuestros. Las alhajas llamativas, multicolores y ruidosas son las preferidas. Por ejemplo, todas las tobilleras tienen cascabeles. En mi caso pedí especialmente que se los quiten pero para lograrlo tuve que solicitarlo 3 veces a diferentes vendedores hasta que finalmente llamaron al gerente que verifico conmigo otras 3 veces mi petición. Aparentemente les pareció un sacrilegio inexplicable pero a mi no me gusta anticipar mi llegada como si fuera una vaca lechera. Pero justamente aquí parece que esa es la función tradicional... esto requiere mas investigación.

Después de una pequeña escala en una zapatería mas guiada por el placer del aire acondicionado que por el mercadería en si (porque, por lo que puede ver desde que llegue, no se caracterizan por calzados de calidad... como extraño Sarkani, Prune entre otros) nos adentramos en los 4 pisos de uno de los locales mas renombrados de sarees. ¡Que mareo! Imaginen... es difícil elegir en Buenos Aires, donde todos los locales venden el mismo tipo de ropa y solo de los 3 o 4 colores de moda de la temporada (me di cuenta que somos sumamente aburridos, uniformados y demasiado pendientes en lo que piensan los demás porque es muy poco probable que nos pongamos una pollera fucsia si no esta de moda, y aunque quisieses resultaría imposible comprarla), acá hablamos de unos 50 tipos diferentes de telas, y cientos o tal vez miles diseños y colores diferentes. Esta libriana casi colapsa tratando de decidir...

Nuestra amiga Nidhi nos ayudo (gracias Nidhi) porque hay varias decisiones que tomar desde el primer paso que das en el local:


1) ¿Que tipo de Saree quiero?
Aparentemente hay tantos modelos como regiones en la India.


2) ¿Cuanto estoy dispuesta a gastar?
Los diferentes sectores tienen carteles con los nombres de las diferentes variedades de sarees y rangos de precio.
Según la casta las mujeres usan más económicos o más caros. Podes conseguir sarees desde 100 o 200 rupias (unos 2 dólares) hasta... quien sabe, nunca hay límites en cuanto están dispuestos a pagar algunos.


3) ¿Que material quiero?
Seda, algodón, poliéster, nylon, etc. Esto tiene implicancias: seda es suavecita suavecita pero recuerden que el saree es una tela que te atas alrededor (perdón por la simplificación.... normalmente no soy tan bruta...). No esta cocida... por lo que la tela suavecita suavecita podría deslizarse suavemente al piso si no sos muy habilidosa en el arte de colocarlo.
Por otro lado, si usas una tela con más cuerpo, sinceramente opino que pareces una bolsa de papas: muy voluminosa.
Por otro lado exige un conocimiento profundo de las telas. Por ejemplo el algodón parece muy áspero, pero aseguran que después de lavarlo se suaviza.


4) ¿Para que ocasión lo requiero?
Si es para casarme, tiene que ser rojo en la mayoría de las regiones de India porque este color tiene connotaciones emocionales, sexuales y de fertilidad, aunque en algunas zonas utilizan verde. Si es para una fiesta, tiene que ser más elaborado, tal vez con bordados o piedras; si es para ir a trabajar, telas sin relieves y espaldas cubiertas (porque se usan con un top). Si te toca ser viuda, entonces el blanco es el apropiado.


5) ¿De que tamaño?
Sisi, las telas tienen tamaños. Con tres metros, si sos delgada, esta bien. Sino tenes la opción de 6 o 9 metros, que no es solo para obesas sino también para obtener otro estilo de saree.
También podes comprar 6 metros de seda si no tenes mucho conocimiento acerca del tema y te enamoraste de la tela. Este vendría a ser mi caso y ahora estoy lidiando con, no solo como ponérmelo, sino inclusive como doblar el material cuando quiero guardarlo. Preciso ayuda de otras dos personas para estirar la tela desde una esquina del departamento hasta la otra punta.


6) ¿Que color?
Esto va a gusto y piaccere del consumidor aunque los colores también indican la casta. Aparentemente colores más oscuros son más propios de castas superiores.

Históricamente el color blanco es el color sacerdotal y utilizado en situaciones rituales y el rojo representa a una de las castas superiores, de guerreros. El verde representa a los comerciantes, aunque en la actualidad esta mas asociado al Islam, por lo que en general lo usan las musulmanas. El azul esta reservado para agricultores, artesanos y todos los que trabajan en tareas manuales. Las castas superiores no lo usan porque el proceso de fermentación utilizado para obtener el índigo es ritualmente considerado impuro. El negro, en todos lados refleja tristeza. Pero... en esta era moderna las mujeres estamos sintonizando nuestro pensamiento: “me estiliza, parezco mas flaca y es súper elegante!”, así que también lo usan, aunque posiblemente con detalles en otro color. Por ultimo el color amarillo y naranja es el color de los santos y la religión. En los casamientos hindúes, los novios son bañados con un polvo de este color para purificarlos, así como las madres utilizan un sari amarillo durante los siete días posteriores al nacimiento de sus hijos.

En lo que a mi respecta, no es tan complicado como pensé, porque hay muchos diseños que nuestro gusto latino descartan con solo un vistazo.
De todas maneras hablamos de cientos o miles de opciones porque usan todos los colores inimaginables y los combinan de todas las maneras posibles. Creo que no existen dos sarees iguales. Esto hace extremadamente agradable ver a las mujeres indias y creo que despierta mi creatividad.


7) ¿Con que diseño lo quiero?
Pienso que en general las argentinas no somos muy propensas a diseños sobrecargados. Debe ser por eso que me afecta la vista ver cuando combinan por ejemplo rayas multicolores en una prenda, con círculos, flores, cuadriculados, arabescos, y mil opciones mas en otra. Quedo saturada y artísticamente violentada cuando veo eso. Para entender un poco mas estuve investigando y encontré el significado de algunos motivos (esto es hermoso, estoy empezando a darme cuenta que esta gente asigna significados a todo!! Yo sabia que tenía que haber una lógica detrás de todo!!).
El que más me sorprendió es un diseño que vi muchas veces en Buenos Aires y nunca me gusto. Se llama Paisly y es el que esta en la foto. Tiene un origen desconocido (eso le da un toque extra de exotismo que me encanta) y representa la forma de un mango!! (sisi, una sorpresa para mi también). Su significado es la fertilidad.
Después hay otros, como el elefante (fertilidad, aprendizaje, agua), loro que simboliza la pasión (quien lo hubiera dicho, ¿no?), peces (fertilidad y poder sobrenatural), y la concha que representa a los dioses en forma de sonido, por lo que cada guerrero tenia la suya propia (sin dobles sentidos por favor).


Antes de continuar debería explicar que es un sari. Haciendo un llamado al simplismo, serian 3 o 6 o hasta 9 metros de tela, de aproximadamente 1 metro de ancho. Mi primera interpretación fue: “que bueno, compras cualquier tela que te gusta y te la enroscas, con la ventaja de que podes armarte diferentes modelos cada día por lo que es bastante versátil y es mas barato que comprar ropa ya hecha”. Nuevamente peque de ignorante. La realidad es totalmente alejada de mi criterio de practicidad, como atestigua la inmensa cantidad de modistos que pueblan esta ciudad:
1) Según una colega del trabajo, el sari no es por practicidad, sino porque antiguamente se consideraba que las mujeres no debían usar ropa ajustada.
2) No es fácil usar sari. De hecho, no todas las mujeres indias que conozco dominan el arte.
3) No es solo tela. También requiere una pollera que se coloca debajo y sirve tanto para sostener el sari como para tapar el cuerpo para que no se vea nada cuando caminas. También se necesita un choli o top en color afín a tu sari. Según dice Wikipedia los historiadores no tienen muy claro si este top es parte del sari tradicional o introducido por los ingleses. Lo que es cierto es que visite Kerala y vi fotos antiguas: allí las mujeres solían usar saris como quien sale de la ducha y se pone la toalla, e inclusive algunas usaban el sari como una pollera, dejando los pechos al descubierto (tal vez al puritanismo ingles de aquellos tiempos no le pareció apropiado).
Lo interesante a fines prácticos es que muchos saris tienen un trozo extra de tela (forma parte del mismo material, no son 2 piezas) que sirve para llevarlo al modisto, que lo corte y te haga el choli o top con ese material. Me confunde bastante diferenciar los saris que vienen con este excedente de tela de los que no lo traen. No es un dato menor porque cortar un sari trae mala suerte, así que no debería arriesgarme... (chau mi idea de hacer cubre almohadas en Buenos Aires con la increíblemente suave tela de uno de los saris que compre).
4) No cualquier tela es un sari... Me resulta difícil de entender: si los saris son de todo tipo de materiales y colores, por que no puedo usar cualquier material para hacer un sari??? Esta cuestión me hizo pasar vergüenza en un negocio de primera categoría cuando vi un “sari’ colgado de un material extremadamente hermoso y pedí que me lo muestren y el vendedor, casi diría, ofendido, me respondió que no era un sari, era una cortina. Como a veces soy molestamente insistente le pregunte: ¿y no puedo usarlo como sari? Me respondió: no. Creo que fue la primera (y seguramente última) vez que escuche la palabra “no” en boca de un indio, por lo que decidí que era muy apropiado no acotar nada más...

¿
Como se usa?
Dejemos eso para otro capitulo. Ya tuve algunas experiencias al respecto como aquella vez que Nidhi me vistió o el fin de semana pasado que vi el video de goodindiangirl.com y lo intente pero a los 2 minutos (por reloj) ya estaba totalmente irritada, desmotivada y enredada así que hice un bollo con la tela y la metí de nuevo en el placard.

Hay tanto que aprender en cuanto a vestimenta que seguramente seguiré escribiendo al respecto.

¡Saludos!

lunes, 10 de mayo de 2010

Las mil y una formas de evitar la palabra prohibida



No digas No. Requiere cierta habilidad y años de experiencia lograrlo. Según PNL nuestro cerebro no esta capacitado para reconocer la palabra “no”. Parece que en el caso de los indios sus cuerdas vocales no están habilitadas para pronunciarlo.
Esto genera un sin numero de malos entendidos pero, hay que reconocerlo, también resulta muy divertido (aunque siempre a posteriori...)


Veamos un ejemplo:
Contexto: estamos recorriendo una ciudad nueva. Necesitamos desesperadamente un baño. Decidimos entrar a un humilde restaurant dado que las opciones son... un humilde restaurant. Sabemos que el baño puede llegar a ser aun mas humilde, pero estamos preparadas psicológicamente para encontrarnos con un hueco en el suelo, probablemente muy sucio. Entramos y pedimos comida. Decidimos que es oportuno esperar e ir al baño al final. Después de todo, si hay que sufrir, mejor disminuir el periodo de sufrimiento e ir solo una vez.
Situación: pagamos la cuenta y le preguntamos a la cajera si podemos ir al baño (solo una formula de cortesía para preguntar donde esta). Ella responde “si”. Luego, se hace el silencio... Puesto que parece haber tomado la pregunta de una forma demasiado literal, redoblamos la apuesta con un: “donde esta el baño”. Respuesta: “afuera”. OK, eso fue mas preciso, aunque demasiado amplio para mi gusto. Busco especificaciones: “acá a la vuelta?”, digo mientras señalo hacia la derecha, tratando de adivinar. Me responde: “si”. Salgo, camino hacia ese rumbo y me encuentro una pequeña callejuela. Busco puertas, pero no veo nada que podría asemejarse a un baño, ni siquiera en este país. Como soy persistente y además mi principal motivación para comer fue el baño, vuelvo e insisto: “disculpa, no entendí, donde esta el baño?”. Toda la respuesta que recibo es un contundente “afuera”. Tal vez sea que cuando las proporciones de liquido en tu cuerpo se desbalancea demasiado y sos un 90% de agua en vez de un 75% y verdaderamente tenes que ir, no podes pensar bien, así que volví al callejón y ahí si, todas las piezas del rompecabezas cuadraron: “este restaurant no tiene baño!!” Que terrible mi actitud de insistir en que me de un no como respuesta. Además fue muy amable puesto que nunca me mintió. “Afuera” hay un baño. Sin duda si consideramos “afuera” como el país entero, esta lleno de baños. El problema en cuyo caso será como encontrarlo... Lo único que me queda claro que seria mejor si uso mi intuición la próxima vez...

Por que nunca me casaria con alguien de esta nacionalidad


Esta sección es para tranquilidad de mi madre: “mami, no te preocupes, es altamente improbable que me enamore de un indio y me quede a vivir a tantos miles de kilómetros de casa”. Puede parecer una afirmación bastante poco amable para un pueblo que es altamente hospitalario y con quienes estoy muy agradecida, pero tiene justificados cimientos y numerosos aspectos.

Punto 1: ¿donde están los hombres?
Ustedes me diran, siendo 531,277,078 (2007) millones de hombres en este país deben estar en todos lados. Aun así insisto: ¿donde están? ¡No los veo! O mejor dicho, los veo todo el tiempo chocando contra mi cuando camino. Ese es básicamente mi problema. No reconozco actitudes masculinas en ellos y, lo que es peor, así no me hacen sentir mujer a mi! Es que acaso la categoría de hombre y mujer también esta cambiada acá?!?! Así parece.
Puedo compartir mi pequeño enojo cotidiano para tratar de ejemplificarlo. Llego a la oficina y es tan grande este edificio que necesito unos diez minutos (con suerte, si los ascensores se sincronizan a mi favor) para llegar a mi escritorio. Durante todos esos minutos, mi sensación es de estar en los autitos chocadores. Quiero pasar los molinetes de seguridad, estoy solo a 20 centímetros de colocar mi tarjeta en el sensor, y quien sabe de donde aparece una mano (masculina, cuando no), que lo hace antes que yo. Quiero tomar el ascensor, estoy parada justo al lado, y todos los hombres que están parados detrás mío entran antes que yo. Quiero pagar el almuerzo y literalmente me esquivan en la cola como si no existiera y le dan la plata al cajero. Lo mismo si quiero tomar un café. Para ingresar por la puerta literalmente corren hacia ella para pasar primero y no, no crean que van a sostener la puerta para que pases, mas bien te la tiran en la cara. Mas allá de mi porteña debilidad de discutir todo y mi personal punto débil de ponerme de mal humor si alguien se me cola, esto para mi es totalmente sorprendente. ¿Diferencias culturales? Sin duda. Que es muy tonto enojarse por esto? Sin duda. Pero esto me lleva a mi pregunta inicial: ¿donde están los hombres? ¿Dónde esta esa actitud de cuidado de la mujer, de caballerosidad? No es que pretenda generar una revolución, pero anduve preguntándole a mis compañeras indias que opinan al respecto. Básicamente nunca lo pensaron (estoy generando el deseo de visitar nuestros países latinos, toda una embajadora soy) y no tienen punto de comparación. Igual yo insisto, porque hay más conductas sorprendentes. Por ejemplo: los hombres acá te comen la comida del plato (y comen con las manos). De nuevo, esto es literal. Estas comiendo y te aparece la mano (por suerte siempre derecha, porque la otra la usan para otro tipo de actividades) de algún colega (de nuevo, solo manos masculinas lo hacen) y toman algo de tu plato. Con bebidas es lo mismo, pero la comida parece ser su debilidad.
Puedo seguir mi lista de conductas sumamente poco atractivas para la raza femenina, pero debo decir que me siento en la primaria con estas actitudes. Mi objetivo no es la critica, solo la ejemplificación de por que es extremadamente poco probable que me case con alguien con quien me quedo trabada en cada puerta que tengo que atravesar.

Es mi primera vez.

Hoy escribí esa frase en una hoja en blanco y la pegué en el living. Espero que las chicas se entusiasmen y lo vayan completando. Es una de las frases que más le escucho decir a Aygul además de “how come!”, “soo cute” y “what s wrong with this country?”. Usa “it s my first time” seguido de hechos que me sorprenden. Por ejemplo: “que veo un elefante”, “que estoy tan cerca de un mono”, etc etc. Cuando dice esas cosas por un lado agradezco todas las oportunidades y viajes que tengo en mi haber, pero también, por primera vez, empiezo a sentir preocupación.

La ficha me cayó en el último viaje, a Munnar, Kerala, donde después de un paseo por una ruta preciosa rodeada de distintas tonalidades de verde de las plantaciones de té, llegamos a un lago demasiado agarrotado de gente para mi gusto. Ella estaba muy entusiasmada con cualquiera de las tres actividades posibles allí: alquilar un caballo para subir la montaña 500 metros más (¡?!), subirse a un pedaliño, o sentarse a mirar. Yo estaba totalmente desencantada y me quería ir a otro lugar (si el paisaje es hermoso, por qué tenemos que arruinar nuestro tiempo justo acá?!). Mi problema era: 500 metros de caballo?? Que es esto? Una calesita?. Opción dos: pedaliños? Pero no hacían eso nuestros padres en su juventud o cuando nos agarra un ataque de estupidez (o enamoramiento, más o menos lo mismo) o aburrimiento (el aburrimiento justifica todo) en el Rodedal?.

Intentando suavizar mis opiniones negociamos la opción tres, con la que tampoco estaba de acuerdo, pero no veía otra posibilidad. Sentarme en un pequeño lugarcito rodeada de gente por todos lados como en cualquier plaza el día de la primavera, está lejos de satisfacerme. Igual me entretuve sacando fotos (principalmente a dos chicos que estaban abrazados cual pareja de enamorados, cosa que es re común acá pero me sigue entreteniendo) y observando las dificultades que tuvo que enfrentar un hombre de familia al que se le ocurrió subir a su señora más otra mujer y dos niños a un barco a remos. Típico hombre de ciudad que no tiene idea de nada, y como era de esperar (en realidad desde que lo vi con el ticket supe que me iba a divertir) estuvo 15 minutos entre los juncos tratando de interpretar las consignas de la gente desde la orilla. Mujeres y niños abordo, ni se mosquearon. Calculo que ayudarlo hubiese afectado su masculinidad... quien sabe.

Volviendo al tema en cuestión, mi preocupación era que a Aygul le gustaba eso y seguía con la frase “es mi primera vez” o en su defecto “sólo lo hice una vez cuando era muy chica” para justificar por qué se quería subir al caballo o a los pedaliños.

Finalmente nos fuimos, pero en el camino de regreso me quedé pensando y admirando su entusiasmo. Me asusté al reconocer en mi actitud el pensamiento de mi abuelo cuando, una vez en mi temprana adolescencia lo fui a visitar a Carlos Paz y nos enteramos que en las altas cumbres había nevado. Insistí en ir para jugar con la nieve. Su respuesta fue: “querés nieve? Abrí el congelador”. En su momento juzgué la frase como muy poco afortunada, como una pérdida de la sensación de júbilo y sorpresa que puede ser la vida. Pero, ahora, ¿es que acaso me está pasando eso a mi??? El tenía noventa y pico de años cuando lo dijo, y yo sólo 27! Por suerte, en ese momento, desconcertada con estas ideas en mente vimos un pequeño pueblito al lado de la ruta. Una maravilla las plantaciones de té, las huertas, las vacas, las mujeres con sus saris multicolores y grandes bultos sobre la cabeza. Paramos y nos perdimos por los caminitos durante un par de horas. Nos sacamos fotos idílicas, hicimos yoga, y hasta tuvimos un altercado con una vaca que me robó unas zanahorias que había comprado (si, ya sé, se preguntarán por qué andaba paseando con zanahorias en la mano y cómo puede ser qué el animal más buenazo y medio torpe puede huir con mis zanahorias, pero si lo cuento ahora me van a acusar de irme por las ramas).

La cuestión es que dis-fru-te mucho. Fue mi primera vez saltando entre plantaciones de té, peleándome y persiguiendo a una vaca, haciendo yoga en las colinas, tratando de interactuar con una nena que tenía la cara pintada de amarillo y parecía sacada del exorcista (me gustaría saber por qué, pero el idioma no ayuda a despejar todas mis dudas), y finalmente perdiéndome en ese paisaje maravilloso. Así que, al final del día, respiré aliviada. Gracias a Dios hice mil cosas en mi vida. Salté en paracaídas, volé en parapente, me subí a un globo, me subí a caballos decenas de veces, camello, elefante, traté con una llama pero no pude, me perdí en una selva (si, Wen, aquella vez estábamos perdidos, no trates de convencerme de que estaba todo bajo control :-), entré en la pirámide de Giza, volé en helicóptero sobre las cataratas (juro que fue hace tanto tiempo que ni se hablaba de que era dañino para las aves), casi me caigo por una cataratita de 10 metros de alto en Córdoba, nade con peces multicolores, me maravillé con paisajes desérticos, nevados, verdes praderas y campos o plagados de edificios, subí a los edificios más altos y modernos, investigué ruinas antiguas, recorrí algunos de los museos más impresionantes del mundo (que dicho sea de paso algunos “se robaron” lo mejor de otras partes del mundo), intenté comunicarme con las nacionalidades más diversas, me enamoré del glaciar Perito Moreno y básicamente me sentí viva en cada momento. Y ahora sé, que con mis 27 años, me voy a seguir maravillando en cada instante, porque eso es una decisión, porque exige aprender a mirar con más detalle y porque, esto también es cierto, me cansé de los lugares más turísticos que te tratan como en el kindergarden tratando de robarte el chupetín así que voy a intentar evitarlos.

Sólo para recordarlo, armé este póster en el living, así cada día podemos escribir que hicimos por primera vez que nos alimenta y justifica seguir intentándolo.

Declaración de guerra

Desde hace tiempo tengo un problema grave. Desde que llegue a esta casa las veo disfrutando tranquilamente de las instalaciones. Me desesperé la primera mañana cuando abrí los ojos y caminaban cerca de mí así que tapé las rendijas de las ventanas con cemento (si, soy drástica cuando me enojo) y resolví la cuestión. Luego las vi en la mesa, y también puse veneno y se fueron. Coparon la cocina, por lo que guardamos hasta el arroz en la heladera. Atacaron el cuero de mi cartera. Me rendí, por lo que la tiré en el balcón y hace días que no la toco. Vivo con al menos 10 picaduras en mi cuerpo continuamente. Aprendí a tolerar el dolor de cada picadura por lo menos una hora hasta que desaparece. Si me llego a rascar, no sólo la tortura se prolonga indefinidamente sino que la roncha crece al tamaño de una naranja y aparecen puntos violetas producto de la herida que mis propias uñas provocan.

A todo esto, soy a la única que pican. Pequeños demonios asesinos, hormigas rojas de no mas de un par de milímetros, me están volviendo loca desde hace mucho!! Pero hoy... hoy... esto no tiene antecedentes. No hay vuelta atrás, no voy a parar hasta aniquilarlas a todas.

Y mi actitud no es sólo porque este episodio interrumpió mi película de Tarantino y estoy proclive a la violencia. No. Esto es demasiado, cual película de terror. Estaba tranquila disfrutando del film (es una manera de decir, estaba disfrutando de Brad Pitt si es que quieren precisiones) envuelta en mi toalla cuando se me ocurrió cambiarme. Para no perder el hilo abrí el placar, abrí el cajón, y sin prender la luz agarré la primera bombacha que encontré. Me la puse y seguí con la película. Casi inmediatamente empecé a sentir pinchazos, muchos, en la cola. Distraída con la trama, tardé como 10 segundos en darme cuenta y desesperadamente corrí sacándome todo a ponerme bajo la ducha. Más tranquila inspeccioné mi placar y estan en todos lados a cientos! No lo puedo entender. Esto es una tortura. Y lo que es peor, ¿por qué a mi sola? ¿Qué es esto? ¿Qué tengo yo?

Todo muy lindo, sé que me voy a reír en un futuro por la anécdota, pero por el momento tengo una misión que cumplir... mmmmm Si alguno tiene alguna estrategia los escucho...

Apertura de la investigación:

A la mañana siguiente, con energías renovadas, estuve analizando las evidencias y descubrí que estaban únicamente en las prendas de algodón y que una de ellas tiene un agujero! Y ahí tuve otro de mis momentos de enojo con India (si si, a todo o nada, totalmente exagerada). Paso a explicar:

Otro de los efectos del calor es que viene acompañado de una serie de sufrimientos asociados. ¿Acaso creían que es tan simple como calor= transpiro, puteo a Buenos Aires por freírme en el asfalto y me voy de vacaciones? Pues no queridos amigos. Eso es invierno comparado con esto. Resulta que el calor nos está provocando las enfermedades más insólitas para nosotras. Obviamente no voy a dar detalles, y no se preocupen que no estamos muriendo, pero entre las tres es tragicómico nombrarlas. Otro de los problemas asociados son estas pestes de todo tipo de insectos. Y otra molestia provocada por estar viviendo en un horno es que tenés que cambiar numerosos hábitos. Me adapto, como siempre, pero... a veces es duro. Por ejemplo, tuve que comprar bombachas de algodón porque aparentemente todo el mundo sabe que cualquier otro material es dañino en estas condiciones. ¿No les parece grave? Bueno, debo decir que no tenía ni una de algodón. No me gustan en lo más mínimo. Cuestión que fui a comprar y para empezar, me costó mucho encontrar algo de color liso y luego analicé los numerosos modelos y tamaños por lo menos 20 minutos. Finalmente logré elegir el modelo más pequeño. El tamaño si bien fabrican 5 diferentes, sólo había disponible S y XXL así que elegí el primero. Sabia decisión... cuando lo abrí descubrí la bombacha más grande que vi en mi vida, estoy totalmente sorprendida como puede cubrir toooodaaaa la cola.

Volviendo al tema en cuestión, de repente até todos los clavos: lunes volví con las bombachas, las lavé y estuvieron toda la noche colgadas en el balcón. Martes a la mañana las guardé en el placard y me fui a trabajar. Martes por la noche, el momento en que aconteció el crimen. Miércoles a la mañana descubro que sólo comen algodón... ¿me siguen? Me vi obligada a comprar semejante insulto a la estética y para colmo es comida de hormiga que a su vez me comen a mi??!?! Este es un mundo paralelo. Pasan cosas muy raras...

Religión: Tirumala, Hinduismo

Domingo de Pascula.
Fuimos a Tirumala templo famoso porque los peregrinos van con pelo y vuelven pelados (entregan su pelo al Dios como ofrenda). Además “dícese ser” el mas grande templo religioso del mundo (y el mas rico también, posiblemente solo superado por el Vaticano). Mas allá de qué religión tiene mas dinero (de todas formas mi pregunta en todos los casos es que hacen con el dinero) no dudo de que sea el lugar con mas peregrinos. Básicamente recibe entre 50.000 y 100.000 personas diariamente y 500.000 en fechas especiales. Yo, para variar, no leí nada antes de ir. Tonta de mi; si hubiese leído esos números...

Decidimos ir sábado 11 PM y para eso emprendimos viaje domingo 5.30 am. Tomamos taxi hasta la estación central de buses donde tomamos AC bus por unas 3 o 4 horas. Llegamos a Tirupati (la ciudad) donde cambiamos de bus a uno local que nos llevo por 20 minutos por un caracol subiendo la colina (una de las siete que hay ahí) arriba de la cual esta el templo. Este último viaje fue divertido, el bus estaba casi vacío y el chofer iba a toda velocidad así que fui rebotando como en el samba. Finalmente nos dejaron en una zona llena de puestitos donde tomamos un ultimo bus durante 5 minutos donde viaje toda apretujada (sufrimiento breve, todo bien).

Más o menos a esa altura empecé a preguntarme: “por que vine?” Calculo que habrá si cuando me dieron las opciones: A) podes hacer la fila común y gratuita, que dura unas 12 horas o B) podes pagar 300 rupias y hacer la cola rápida... en donde esperas unas 3 horas.

OK, la segunda opción no parecía tan mala, al fin y al cabo tome tantos medios de transportes para llegar ahí que no voy a retroceder tan fácilmente.

Nos metimos en la cola en un pasillo con barandas hasta que alguien nos dice que no podemos entrar con cosas electrónicas ni zapatillas o sandalias. Capaz necesitan un poco de contexto para entender... miles de personas a tu alrededor y sin celular!!!!!???? Y si me pierdoooo???? Sin mi camarita de fotos??! Ufaaaaa Sin mis ojotas?! OK OK entiendo que tengo que sacármelas en el templo pero, por qué no puedo usarlas durante la cola que implica caminar cuadras y cuadras? Por que descalza entre los negocios y en las zonas abiertas donde el sol abrazador te hace ir saltando entre casi inexistentes sombras? Tampoco te dejan guardar tus zapatitos inocentemente en tu cartera, pero por suerte en mi caso pese a todos los puestos de seguridad no lo notaron así como tampoco notaron mi MP3.

Como sea, les doy un poco mas de contexto. Calor... muuuuchooo calor (me pongo muy nerviosa y molesta con el calor). Mas contexto... gente, mucha gente. Más contexto, el espacio para la fila se empieza a achicar y la gente se entusiasma y se apretuja y los pasadizos de repente no tienen barandas sino rejas que hacen que sea imposible ir para adelante o atrás, ni para los costados. Además mi mamá me enseñó que tengo que tener claro dónde están las salidas de emergencia y lo hice así como también me percate de que estaban cerradas con llave... Lo debí haber sospechado... éramos las únicas extranjeras.

Otro detalle es que perdimos a mi amiga Nervan casi desde el principio. Todavía nos odia. La entiendo, pero sin celular entre la multitud no se como pudimos haber hecho algo diferente. Por mi parte me pegue a Aigul como siamesas y Sudheera, el otro chico también se pegó a nosotras supuestamente para cuidarnos (meeentiraaa, tampoco se quería perder :-). Igual si hay ventajas en este lugar es que mi altura (petiza dirán ustedes, argentinos) acá soy re alta!! (bue, al menos soy promedio) Es genial, veo todo lo que quiero y además son más debiluchos que yo -me parece- así que si hay que empujar tengo más posibilidades de éxito.

Después de una larga cola con gente cantando de vez en cuando y hombres cargando bolsas llenas de monedas para el Dios (tan pesadas como sus hijos así que pá te salvaste que tenés otra religión porque sino serían varias bolsas para vos :-) como carrera de obstáculos llegamos al templo. Mi garantía de seguridad era ver muchas familias con bebes pero en el momento mas importante, en frente del Dios, vi a un bebe llorando y yo también quise llorar. Pero la gente es linda acá. Algunas voces (en ese lío no se quien me hablaba) me iban diciendo “mira hacia allá, ahí esta el Dios”, “hace x”. Lo que no nos salio bien fue recibir la bendición. Te daban agua en la mano que la gente se la ponía en la cabeza y también ponían un humo en las cabezas. Había tanta gente y ellos estaban a la izquierda que usamos la mano izquierda y no... era con la derecha y la marea humana nos empujo demasiado rápido como para re intentarlo.

¿Como puedo sintetizar todo esto?.... “una experiencia única en la vida”... sin duda va a ser única porque no pienso volver a hacerlo jamás. Aunque debo decir que es sumamente interesante la visita en sí también recomiendo que si lo quieren hacer estén preparados para los sinsabores también.

Por eso hasta ahí mas o menos lo venia manejando. Bajamos la colina (esta vez toda apretujada en el bus) y corrimos desesperados (no es una expresión literal... mas bien nos arrastramos –y esto sí es casi literal- y tomamos un rickshaw por solo 50 metros) hasta un AC restaurant porque necesitábamos AC y necesitábamos baño (el tema baño lo podemos dejar para otra discusión...). Cuando quisimos volver nos dicen que no hay AC bus hasta las 20,30 (eran las 4). Por alguna extraña lógica en el momento de más calor no hay bus con aire acondicionado. “Esta bien”, me dije, “yo puedo”, me dije. Esperamos algunos buses pero ya venían llenos desde no se donde. Nos ofrecieron otro bus y dijimos que no porque era mas caro que el AC bus que tomamos a la ida, pero sin AC. Finalmente en lugar de averiguar cual era el lugar de partida del servicio común (que costaba 50) tomamos este otro (el mismo tipo de bus, pero a 150).

Pero el bus no se movía... ¿cuándo partimos? Me preguntaba mi cabecita constantemente... Para sintetizar lo que paso 40 minutos después podría decir: me puse loca. Nuevamente necesitan contexto para entender como en el transcurso de 40 minutos el increíble Hulk (como se escribe?) se apodero de mi. Estos buses son como cualquiera pero tienen 5 asientos por hilera. Es muy fácil darse cuenta que no entran 5 personas (yo se que ellos son chiquitos pero mis hombros son mas anchos que los asientos en si mismos). Y hacia muchooo calor y estábamos estacionados en el sol. A los 40 minutos estaba totalmente mojada como cubito de caldo y me estaba deshaciendo y seguíamos esperando. Quedaban menos de 5 asientos vacíos (incluidos el que estaba al lado mío). Así que fui y le pregunte al que nos convenció a subir cuando nos íbamos y me hizo el gesto de 5 minutos (que, dicho sea de paso, NO son 5 minutos NUNCA) y ahí estaba lista para matarlo. Le hable en mi tono preciso, muy directivo que nos teníamos que ir YA. Obvio que poco le importo. Igual calculo que habrá sido toda una experiencia para él ver a una mujer enojada con tal carácter. Después me volví al bus pero mi furia volvió exacerbada cuando sentaron a alguien al lado mío!!!! Ahora estaba en una sopa de sardinas!!! Y nadie decía nada! Cuando me enojé nadie participó!! A nadie le pareció terrible que se estuviesen abusando de nosotros (porque no había otras opciones de transporte) y que estuviésemos viajando peor que ganado??!!. Esta sensación de furia por estas cosas ya me paso antes cuando viaje en hora pico en el Sarmiento. Pueblos pusilánimes... la próxima vez me voy a un país con defectos diferentes al mío. Todos aceptamos todo. En India tienen la religión para explicarlo, por karma unos son ricos y otros pobres. En Argentina casi diría que nuestras tradiciones y sociedad esta casi disuelta así que nada explica nada ni funciona como control social así que nos matamos entre nosotros (más pobres contra casi pobres y medio pobres), pero el resultado es el mismo.

Finalmente nos fuimos!! Mis neuronas seguían pegajosas peleándose entre ellas pero el vientito que venía por la ventanilla me ayudo... aunque la tortura encontró nuevas vetas.

Película hindi a todo volumen (cuando digo a todo volumen significa “tan alto que no podía escuchar mi MP3 en máximo”) que viene a ser como película argentina setenta u ochentosa con sonidos onda “pun pan” (pelea) y todo eso. Y conductor suicida (y asesino) a toda velocidad, yendo por el carril derecho (eso esta bien en Argentina!! No acá que manejan como los ingleses), superando autos como en la formula uno y no desacelerando ni para lomos de burro (siiii, no saben cómo duele la cola en esos asientos duros y tantos golpes... deci que arriba abajo es el único movimiento posible porque recuerden que estábamos metidos a presión ahí así que de derecha a izquierda era imposible),

Rece las 4 horas de viaje... y pensaba “esto me pasa por ir a un templo hindi el domingo de pascua, Herejeee!”

A 4 meses...

Cuatro meses en India. Tengo una sensación bastante extraña en cuanto al paso del tiempo acá porque estos cuatro meses me parecen una eternidad. No me refiero a que sea una tortura... sino a la cantidad e intensidad de momentos que vivo cada día. Además es un desgaste emocional constante, hay que admitirlo. El cerebro no descansa porque no puede. Hasta las mínimas acciones tienen que ser pensadas. ¡Las rutinas en Buenos Aires no son tan malas! (en su justa medida). Al menos ir al trabajo me daba 40 minutos de seguir dormitando y llegar a la oficina casi sin recordar cómo. Como sea, ¡me desperté! Y es justamente eso lo que vine a buscar.

¿Que me paso en estos cuatro meses? De todo, voy a tratar de recordar pero creo que es comparable a volver a nacer y pasar todas las etapas del desarrollo del infante (tan bien descriptas por Piaget) en 4 meses (ya mas o menos puedo decir que soy adulta de nuevo J). Creo que es mas movilizante que para un niño porque nuestra mente no es tan flexible como entonces, pero la ventaja es que alcancé el pensamiento abstracto o yo diría lógico hace mucho... ¡y esa es justamente la desventaja!!: ando desesperada buscándole la lógica a todo. Y estoy segura que todo la tiene, pero ¿doondeeee???

Mi historia acá empezó con un absoluto shock. Esto es casi literalmente otro mundo e India es, en mi opinión, “un exceso de todo’: hay mucha gente, mucho ruido (desagradables muy fuertes y músicas preciosas), muchos olores (algunos terribles que hasta yo percibo, pero en seguida también las flores que adornan las cabezas de las mujeres), mucho estimulo visual (colores, negocios con cientos de ítems), muchos sabores muy intensos. Si, creo que esa seria la palabra correcta: India es intensa.

Extranjera en la quinta dimensión

Y así como me siento en la quinta dimensión, ellos me ven como un ET, lo cual es extremadamente desconcertante. El mejor ejemplo lo viví el otro día. Unos alumnis del programa de entrenamiento del lugar en el que trabajo (es un Training Center), vinieron a visitar la oficina. Me los presentaron y estuvimos hablando un buen rato. Como no paraban de hablar y hacerme preguntas, finalmente logre inventar una excusa no sin antes aceptar sacarme una foto con ellos (en realidad siempre me piden sacarme una foto a mi... sisi... ¡a mi sola!?!?! Así que lo negocio que al menos sea con ellos lo cual no deja de no tener sentido pero es un sinsentido mas pequeño). Después me buscaron en el sistema interno de chat y finalmente, uno de ellos me mando un archivo por mail. Era una “entrevista” de nuestro encuentro acá. En unas cuatro carillas describió cada palabra y gesto que hice y hasta saco conclusiones de mis actitudes e ideas. Y no me siento como Angelina Jolie siendo entrevistada (aunque si puedo decir que “me sacaron de contexto” en algunos puntos J) sino mas bien como un perrito muy exótico. Esa sensación tengo después de haber leído todo. Lo mas interesante es darse cuenta que seguramente así los estoy describiendo a ellos ahora también...

Por otro lado, así como siento una total desmesura y casi idolatría en como me tratan algunos, por otro lado ¡también me discriminan!! No por nada fue tan tortuoso buscar un departamento para alquilar y demando 3 meses de mucho trabajo y perseverancia. Principalmente por ser mujeres solteras. Les re cuesta entender que una mujer sea soltera. Menos mal que parezco menos de 27 anos porque sino sería imposible explicarles lo inconcebible.

Que puedo decir... para mi es el país mas extraño del mundo (al menos de mi mundo conocido que por suerte no es tan pequeño). ¿Por qué? Porque mi mundo de referencias conocidas simplemente acá no funciona!!! Para cientos de cosas simplemente no se me ocurre ninguna posible explicación. ¿Por qué se visten como se visten? (sorprendente que haya ciudades que se resisten a la occidentalización, de hecho me encanta que en el mundo haya diferencias) Ni idea, me encantaría saber el origen de esta ropa. ¿Por qué son tan conservadores? Ni idea, pero me siento viviendo cien años atrás. ¿Por qué sus padres eligen sus esposos/as? Ni idea, pero ya no me está pareciendo tan mala idea... después les comento por qué. ¿Por qué dibujan con polvos de colores en las casas? Ni idea. Por qué, por qué, por qué... y mi mamá sabe que soy hincha con los porqués desde que empecé a hablar... bueno ma, ahora volví a la carga de nuevo J

Por otro lado, empiezo a entender algunas cositas y eso me esta dando una intensa relajación mental. Básicamente estoy ganando independencia, estoy entendiendo como jugar (y ganar J) este juego. Por ejemplo tomar rickshaws en Chennai no es para cualquiera. Tienen reloj pero no lo usan por lo que te obligan a negociar. Me llevo 3 meses dominar ese arte pero lo logré y, no quiero parecer soberbia pero esto es un orgullo, muchas veces lo hago mejor que los locales! Básicamente la misma característica que hacía que al principio tuviese que pagar más (ser extranjera) ahora hace que pague menos. Simplemente sonrío y juego a que me voy y bajan el precio.

Mujeres a la india

Aunque creo que esto se debe a otra de mis características: ser mujer. Es muy interesante el rol de la mujer acá. Tiene que ser sumamente femenina y dulce, seguramente sumisa también, y si se muestra débil y que necesita ayuda, mucho mejor. Por lo que veo de la cultura árabe (por amigos que tengo acá), es bastante similar en este punto. Y como siempre, en cualquier cultura patriarcal, es muy divertido usarlo a nuestro favor. En última instancia tengo la opción de mostrarme verdaderamente enojada y fuerte y eso es algo que, por lo que veo, ningún indio puede manejar bien. Hacen todo lo posible para evitar cualquier tipo de confrontación así que si me canso y alzo la voz, el otro retrocede en sus argumentos (esto me viene muy bien cuando trato con el dueño del departamento). En cambio otras extranjeras con un estilo de conversación más fuerte no la pasan tan bien en esta cultura tan delicada porque, o no consiguen lo que quieren o, si lo hacen, es por intimidación que a la larga tampoco funciona.

Calor, calor, calor... Bendito seas enero porteño...

Este es mi nuevo tema de preocupación (mucha preocupación) y ocupación (estoy trabajando intensamente en estrategias de supervivencia).

A mi me habían dicho que Chennai es, si no la más, una de las más calurosas ciudades acá. A mi me gustó la práctica así que pensé que tolerar una especie de enero porteño por más de cinco meses no iba a ser fácil pero tampoco mi muerte. ERROR, nuevamente debería prepararme más.

Puede parecer exagerado pero no... pueden preguntarle a cualquiera. Igual es cierto que yo lo sufro aún más. Si saben de Ayurveda yo soy pitta y eso quiere decir que el calor y las cosas picantes me destrozan. (Si no saben de Ayurveda y les interesa investiguen un poco porque esta bueno y además viene de la India).

Volviendo a la cuestión nos dijeron que el calor empezaba en abril pero se adelantó hace un poco y hace como 20 días que estoy tratando de adaptarme. Todos mis hábitos (por cierto, recién estrenados, recién me los estaba armando) se están modificando:

- Dejé de desayunar y almorzar porque el patio de comidas de la oficina es insufrible.

- Casi ni camino, tomo rickshaws por pocas cuadras.

- Madrugo (¡mi mamá no lo va a poder creer!). Primero nos reíamos porque escuchábamos desde la ventana a los adolescentes jugando cricket a las 6 AM. Todo cambió cuando intentamos salir a pasar un sábado al mediodía: caminamos ocho cuadras para tomar el colectivo. En la segunda ya estábamos empapadas. Esto es, literalmente y sin exagerar, un sauna a 45 grados centígrados. Estoy sumamente preocupada porque siempre odie los saunas y porque estamos al comienzo del verano así que no sé hasta dónde es posible que aumente la temperatura (¿existen límites?)

Creo que la solución es salir de 6 AM a tipo 11 máximo y encerrarse hasta las 17.

- Cocino (este punto no lo cree nadie, ¿no?) Esto no es por el calor, es más bien por la comida picante que al principio sufrí, luego me hice la canchera diciendo: “estoy re adaptada, no me parece rico esto ni por casualidad pero puedo tragarlo” y, a los 3 meses mi cuerpo me pasó factura: jamás tuve acidez y ahora hasta el inocente café me lo produce. Me perforó el estómago esta comida. El aspecto positivo es que estoy sumamente contenta con esto de la cocina. ¡Además hago cosas ricas! Que grata sorpresa, pensé que era una inútil pero no. Además siempre pensé que es una pérdida de tiempo invertir tiempos vitales en generar un producto que va a ser desintegrado casi instantáneamente y para colmo es una tarea diaria. Siempre consideré que tiene sentido que alguien lo haga como trabajo o si le da placer. Como sea acá no tengo opciones así que lo estoy tomando como un arte y una experimentación. Estoy súper motivada con aprender cocina india para poder adaptarla a mi paladar (tengo curiosidad: ¿serán todas sus especias picantes? ¿o serán una o dos que la ponen en todos lados?). La comida acá es sólo pan y arroz, con 53 tipos de salsas. Básicamente es eso, muy económico. Mi desafío personal es adaptar algo de eso y complementarlo con mis verduritas así es más sano y placentero.

Volviendo al tema del calor creo que no explicité mi problema con propiedad. El quid de la cuestión para mi no es el calor en sí mismo, es que no puedo respirar. Estoy como pescado fuera del agua (más bien sería como pez en proceso de transformación en pescado), dando bocanadas tratando de estrujar el aire, pero cual naranja seca no logro extraer oxígeno. Siento en el pecho la presión de una pata de elefante... creo comprender a los asmáticos. Yo a esta gente no la entiendo. Para mi esta ciudad debe ser desalojada como si hubiese sido víctima de un desastre atómico. Tenemos que mover a la gente, ¡es inhabitable!

En fin... sigo con mi creatividad buscando sobrevivir. Con decirles que trabajar ahora es una necesidad imperiosa para mi (obviamente sólo fisiológica... ¡mi oficina es la meca del aire acondicionado!). Y lo otro que me hace feliz es haberme mudado al lado del mar. ¡Qué me importa el riesgo del tsunami! Este vientito es el paraíso.