lunes, 10 de mayo de 2010

Las mil y una formas de evitar la palabra prohibida



No digas No. Requiere cierta habilidad y años de experiencia lograrlo. Según PNL nuestro cerebro no esta capacitado para reconocer la palabra “no”. Parece que en el caso de los indios sus cuerdas vocales no están habilitadas para pronunciarlo.
Esto genera un sin numero de malos entendidos pero, hay que reconocerlo, también resulta muy divertido (aunque siempre a posteriori...)


Veamos un ejemplo:
Contexto: estamos recorriendo una ciudad nueva. Necesitamos desesperadamente un baño. Decidimos entrar a un humilde restaurant dado que las opciones son... un humilde restaurant. Sabemos que el baño puede llegar a ser aun mas humilde, pero estamos preparadas psicológicamente para encontrarnos con un hueco en el suelo, probablemente muy sucio. Entramos y pedimos comida. Decidimos que es oportuno esperar e ir al baño al final. Después de todo, si hay que sufrir, mejor disminuir el periodo de sufrimiento e ir solo una vez.
Situación: pagamos la cuenta y le preguntamos a la cajera si podemos ir al baño (solo una formula de cortesía para preguntar donde esta). Ella responde “si”. Luego, se hace el silencio... Puesto que parece haber tomado la pregunta de una forma demasiado literal, redoblamos la apuesta con un: “donde esta el baño”. Respuesta: “afuera”. OK, eso fue mas preciso, aunque demasiado amplio para mi gusto. Busco especificaciones: “acá a la vuelta?”, digo mientras señalo hacia la derecha, tratando de adivinar. Me responde: “si”. Salgo, camino hacia ese rumbo y me encuentro una pequeña callejuela. Busco puertas, pero no veo nada que podría asemejarse a un baño, ni siquiera en este país. Como soy persistente y además mi principal motivación para comer fue el baño, vuelvo e insisto: “disculpa, no entendí, donde esta el baño?”. Toda la respuesta que recibo es un contundente “afuera”. Tal vez sea que cuando las proporciones de liquido en tu cuerpo se desbalancea demasiado y sos un 90% de agua en vez de un 75% y verdaderamente tenes que ir, no podes pensar bien, así que volví al callejón y ahí si, todas las piezas del rompecabezas cuadraron: “este restaurant no tiene baño!!” Que terrible mi actitud de insistir en que me de un no como respuesta. Además fue muy amable puesto que nunca me mintió. “Afuera” hay un baño. Sin duda si consideramos “afuera” como el país entero, esta lleno de baños. El problema en cuyo caso será como encontrarlo... Lo único que me queda claro que seria mejor si uso mi intuición la próxima vez...

3 comentarios:

  1. ajajjajajaj!!! sos una grosaaaaa!!!! tenes blog!!! me mueroooooooooooo ajajaj!!!

    SOS MI IDOLAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!

    Sabrina Dellamea.

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  2. Annie, no encuentro persona màs hàbil para la escritura que vos.. y lo mejor es que te imagino contàndolooo!!!!!!!!!!! jajajaja POR FAVOR!!!!!!!!!!! Como se te extraña!! Personas como vos no se encuentran todos los dìas.. Que placer!! de verdad, me encanta! :) Besossss Ceci

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  3. Gracias Ceci!! Ya te dije, yo también quiero escuchar tus anécdotas! Podés elegir: o te ponés a escribir o nos encontramos en Skype :-)
    Y Sabri, me caés mal pero te quiero, jaja.
    Besos a las dos!

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